Cuento "El para铆so del Sol"




Hace mucho tiempo Dios cre贸 un para铆so y lo dio al sol como regalo por el buen y puntual servicio que este desempe帽aba desde que fue creado. El sol muy contento lo recibi贸 y lo am贸 de lejos: desde que el sol tom贸 la administraci贸n nunca oscurec铆a en aquel para铆so tan bello, ya que el sol odiaba la oscuridad, por eso siempre se manten铆a brillando y alumbrando para que la oscuridad no llegase a 茅l. No hab铆an pasado ni dos semanas cuando las fuentes de agua que corr铆an en aquel hermoso para铆so comenzaron a secarse, esto hizo que las plantas poco a poco comenzaran a marchitarse y que los animales comenzaran a deshidratarse por falta de agua, aquel para铆so comenz贸 a ir en decadencia; las plantas se secaban, los animales mor铆an y el para铆so hed铆a a causa de los cad谩veres de los animalitos muertos. El Sol no se explicaba el porque de todo lo que estaba pasando en aquel para铆so, no pod铆a entender que era lo que estaba haciendo mal y adjudic贸 todo el mal a una plaga que la oscuridad hab铆a desatado en venganza por no darle lugar en aquel bello para铆so; temiendo decirle a Dios lo que pasaba pens贸 en como solucionarlo por su propia cuenta.

Dios sentado en su trono miraba y conoc铆a la angustia del Sol y le pregunt贸: ¿Qu茅 tienes Sol? ¿Por qu茅 tu rostro no luce feliz? ¿C贸mo va todo en el Para铆so? El Sol ignorando que a Dios no se le escapaba nada, minti贸 diciendo que todo marchaba bien y que solo estaba un poco agotado, luego se retir贸 de la presencia de Dios.

Dios pens贸 un momento y decidi贸 bajar al Para铆so en forma de una bella e inusual paloma para darle una valiosa lecci贸n al rey sol. El Sol brillaba sobre el para铆so y fij贸 su atenci贸n en una inusual paloma posada en la copa de un 谩rbol seco. Al verla el Sol le pregunt贸: ¿Por qu茅 no luces agotada como los dem谩s animales? Ella le contest贸: Soy forastera en esta desolaci贸n. Al o铆r esto el sol se enfureci贸 y le dijo: ¡Este es el para铆so que me regal贸 Dios!¡No te atrevas a volver a llamarlo desolaci贸n! ¿No sabes que puedo consumirte en un momento? La Paloma muy serenamente le dijo: Este era un bonito Para铆so antes que t煤 lo administraras, ahora los animales buscan refugio en lo profundo de las cuevas pues tu permanente iluminaci贸n a unos ciega, a otros cansa y a otros da muerte. El Sol no soport贸 que le dijeran la verdad de frente y solt贸 un rayo de luz directo hacia aquella paloma; la cual en un r谩pido movimiento evadi贸 el fulminante rayo y le pregunt贸: ¿Quieres matarme porque te digo la verdad? ¡Verdades m谩s profundas que esta te revelar茅! El sol at贸nito observaba a aquella paloma que le hablaba como quien tiene autoridad y no como un simple animalito del para铆so. La paloma prosigui贸: ¿A quien quieres enga帽ar Sol? ¡Tu mismo sabes que la oscuridad no es causante de esta desolaci贸n! ¿Crees que por mantenerte alumbrando todo el d铆a podr谩s alejar la oscuridad? De cierto te digo que ahora mismo algunos de los animales de este para铆so est谩n descansando en la oscuridad de la profundidad de la tierra, porque han cavado en busca de refugio. ¿Por qu茅 odias a la oscuridad? Ella no es tu adversaria, ella es tu complemento. Las dos fueron creadas con un prop贸sito de tal manera que puedan coexistir. Pero t煤, por tu ego铆smo y orgullo absurdo elegiste alumbrar las 24 horas del d铆a todo el para铆so y no le has dejado espacio a la oscuridad, los animales necesitan dormir, los arboles necesitan sombra, el 煤nico responsable de esta situaci贸n eres tu sol, nadie m谩s que t煤. En ese momento Sol reconoci贸 que quien le exhortaba era el mismo Creador y pidi贸 perd贸n por su falta y mala administraci贸n. La paloma le dijo: Aun puedes rescatar este para铆so, solo cambia de actitud y perm铆tele a la oscuridad se帽orear en su tiempo, cada uno tiene su funci贸n, a cada uno los necesitan por igual. Luego, la paloma vol贸 hacia la azul inmensidad y se perdi贸 de vista. Desde ese momento el rey sol decidi贸 dejar su orgullo y ego铆smo a un lado y aquel para铆so logr贸 regenerarse completamente y fue tan bello como al principio.


Autor: Jonathan Aguirre

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